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5.3.1. Interactividad y texto

Cita

“Pensar el hipertexto como un texto es posicionarse en la dirección planteada por M. Bajtín, posteriormente por Lotman y la Escuela de Tartu. Con la afirmación texto es un conjunto sígnico coherente se rebalsa lo lingüístico para atravesar otros campos y permite el abordaje de obras que, como el hipertexto, combinan a través de links, a veces, lo plástico, lo literario y lo sonoro, amalgamando en su seno distintas disciplinas enhebradas por la coherencia, propiedad semántica, y la cohesión de las partes entre sí.”

(San Martín, 2003:78)

De la conjugación entre texto e interactividad surge el hipertexto, un dispositivo que modifica radicalmente el modo de expresión original de este medio, y como menciona Patricia San Martín, “rebalsa lo lingüístico para atravesar otros campos”.

El texto se potencia en lo hipertextual y se convierte en el medio integrador de la experiencia explorativa. Cada enlace es una puerta de acceso a otros paquetes textuales, en los que –parafraseando a Alejandra Pizarnik– cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa; y multiplica sus significados, potenciando su fuerza expresiva sin caer en la ambigüedad.

Una vez más, para encontrar precursores en este tipo de integración de medios, debemos apelar a las manifestaciones artísticas, ya que con la llegada del hipertexto muchos escritores y artistas se abocaron a la experimentación de nuevas formas de narración y exploración poética que indagan en sus potencialidades expresivas. No es que inventen algo nuevo; la relación del texto y el soporte o la mezcla de registros es algo que se da de forma natural en la narrativa, pero sí descubren los instrumentos para materializar estructuras que hasta el momento eran hipotéticamente hipertextuales, como el caso de la novela “Rayuela” de Julio Cortázar. Veamos algunas producciones que reflejan estas características:

My boyfriend came back from the war: esta obra de la artista rusa Olia Lialina contiene un esquema narrativo de exploración hipertextual en los que la pantalla se va dividiendo en áreas que contienen fragmentos de conversaciones e imágenes interactivas que ilustran emociones y sentimientos sobre la situación afectiva que atraviesa cuando su novio regresa de la guerra.

My boyfriend came back from the war

My boyfriend came back from the war
My boyfriend came back from the war. Fuente: <www.teleportacia.org/>

Otros ejemplos de hipernarrativas pueden explorarse desde el directorio Hipertulia de la revista Espéculo, o en los poemas concretos interactivos de la editorial Poems than Go, en los que se exploran las intersecciones entre el texto escrito, la animación, el sonido, la imagen y los códigos de programación.   

Volviendo al ámbito didáctico, uno de los temas más controversiales de la integración de textos a los MDM es la diferencia radical que existe entre leer textos en la pantalla y en soportes impresos. Este tema ha sido abordado por Adriana Imperatore (2009). Para una mayor comprensión sugerimos repasar la sección 4.5. de este material:

Nos resulta natural visualizar imágenes en una pantalla. El cine, la televisión e Internet nos han acostumbrado a ello; en cambio, no ocurre lo mismo con el texto: este medio tradicionalmente tuvo un soporte material e impreso que le confiere unas características que la pantalla no puede reproducir, como sostiene Anne Margen (2008:404) “la lectura es una actividad multisensorial que involucra interacciones perceptuales, cognitivas y motoras con lo que está siendo leído”. La intangibilidad y volatibilidad del texto digital están separadas de la dimensión física y mecánica de su soporte material, pero este factor es apenas superficial si se lo compara con la forma en que modifica nuestro modo de comunicarnos.

Cita

“Las discusiones a favor o en contra de la lectura y escritura en la pantalla digital enfocan la problemática encerrándola en argumentos materiales de naturaleza fetichista y/o panfletaria. Blanco o negro:`Por un lado, se focaliza en el hardware exótico de las brillantes nuevas tecnologías (...). Los contendientes analógicos se solazan, no menos impotentemente, en el hardware de la vieja tecnología, en el look and feel del libro contra las burdas letras en la pantalla. Se ignora el contexto y se reduce todo a la ergonomía (...) Lo importante de las nuevas tecnologías del conocimiento no es su valor intrínseco, o sus ventajas relativas frente a los viejos medios, sino lo que nos dicen acerca de los principios y la evolución de la comunicación humana’.”

(Piscitelli, 2002:37, en San Martín, 2006: 25-26)

Libros interactivos

El libro total
El libro total, la biblioteca de América permite un acercamiento diferente a numerosas obras literarias clásicas. Disponible en: <www.ellibrototal.com/>.
El Quijote interactivo
El Quijote interactivo brinda acceso a la primera edición de la obra de Cervantes, que se conserva en la Biblioteca Nacional de España. Permite disfrutar del Quijote como si tuviera el libro en sus manos, y se puede acceder a contenidos multimedia que ayudan a contextualizar la obra. Disponible en: <quijote.bne.es/> y <quijote.bne.es/>.

El libro impreso difícilmente será reemplazado por las pantallas o los e-books, y no puede afirmarse que un soporte sea mejor que otro. En todo caso, conviene observar los objetivos y la situación de lectura, el tipo y género del texto y el grado de predisposición hacia ambos formatos, considerando las características propias de cada soporte para adaptar los contenidos textuales y la experiencia de lectura que permiten, atendiendo siempre a las recomendaciones de legibilidad tratadas en la clase 1.

Para ampliar

Mangen, Anne (2008) Hypertext fiction reading: haptics and immersion, en Journal of Research in Reading, Vol. 31, Issue 4, pp 404–419, National Centre for Reading Education and Research, University of Stavanger, Noruega. Disponible en:
<faculty.winthrop.edu/>